Alarma roja en el departamento: Antioquia enfrenta un inicio de año marcado por una escalada violenta sin precedentes
El panorama de seguridad en Antioquia durante este primer tramo de enero de 2026 ha dado un giro preocupante, encendiendo las alarmas de las autoridades civiles, militares y de organismos defensores de derechos humanos. Según el más reciente balance consolidado por las mesas de seguimiento judicial, el departamento ha registrado un incremento del 125% en el índice de muertes violentas en comparación con el mismo periodo del año inmediatamente anterior, una cifra que no se observaba desde hace casi una década.
Radiografía de la crisis por subregiones: El fenómeno no se concentra en un solo punto, sino que se ha ramificado de manera alarmante por gran parte del territorio. El Valle de Aburrá continúa siendo el foco principal de atención con 12 casos reportados en tan solo diez días, muchos de ellos relacionados con el control de rentas criminales en las zonas periféricas de Medellín y Bello. No obstante, la situación en el Nordeste antioqueño es quizá la más crítica en términos de sevicia; municipios como Amalfi, Remedios y Segovia están siendo el escenario de una disputa abierta entre estructuras del Clan del Golfo y disidencias que buscan el dominio absoluto de las vetas de oro y las rutas de salida hacia el norte.
Factores detonantes: Analistas de seguridad sugieren que esta “ola de sangre” de enero responde a una reconfiguración de fuerzas tras el abatimiento de varios cabecillas a finales del año pasado. La falta de una unidad de mando clara en ciertos grupos locales ha desatado una guerra interna por la sucesión del poder, afectando directamente a la población civil que queda atrapada en el fuego cruzado o bajo regímenes de extorsión cada vez más agresivos.
Respuesta de las autoridades: Ante la gravedad de los hechos, la Gobernación de Antioquia, en conjunto con la Séptima División del Ejército y la Policía Nacional, ha decretado un “Estado de Vigilancia Reforzada”. Se han anunciado consejos de seguridad extraordinarios en las zonas más golpeadas y se ha incrementado la recompensa por información que conduzca a la captura de los alias responsables de coordinar los homicidios selectivos. Además, se están implementando patrullajes conjuntos en horarios no convencionales para recuperar la percepción de seguridad en los barrios y veredas.
La comunidad internacional y las organizaciones sociales han hecho un llamado urgente para que se respeten los protocolos de protección a la vida, especialmente en las zonas rurales donde el Estado tiene menos presencia física. La situación sigue siendo de pronóstico reservado y se espera que las medidas de choque den resultados en la segunda mitad del mes. Para mantenerse al tanto de los operativos, las capturas y la evolución de estas métricas de seguridad, recuerde que Antioquia es información.

