La caída de este cabecilla ha obligado a la estructura a reorganizar sus líneas de mando para mantener el control de las rentas ilícitas, principalmente ligadas al narcotráfico y la extorsión. Las autoridades de inteligencia civil y militar advierten que este periodo de transición dentro de la organización criminal podría desencadenar nuevos episodios de violencia, ya sea por disputas internas de poder o por enfrentamientos con otros grupos, como el Clan del Golfo, que buscan aprovechar el vacío de liderazgo para apoderarse de este corredor estratégico. Desde Antioquia es Información, se resalta el llamado de las comunidades campesinas de Ituango, quienes exigen mayores garantías de protección ante el temor de quedar en medio del fuego cruzado durante esta reconfiguración del conflicto en sus territorios.
