El panorama de la salud pública en Antioquia ha recibido un duro golpe este mes de enero tras la declaración de emergencia financiera por parte de las directivas del Hospital Manuel Uribe Ángel (MUA), ubicado en el municipio de Envigado. Esta institución, que históricamente ha sido un referente de calidad y atención para todo el sur del Valle de Aburrá y el departamento, hoy se encuentra en una encrucijada que pone en vilo la prestación de servicios vitales para miles de ciudadanos.
Las causas del colapso: La deuda acumulada de las EPS El origen de esta crisis no es administrativo, sino estructural. Según los reportes entregados por la gerencia del hospital, la cartera morosa que adeudan las diferentes Entidades Promotoras de Salud (EPS) —tanto las que están en proceso de liquidación como las que siguen operando— ha alcanzado niveles insostenibles. Se estima que la deuda supera los miles de millones de pesos, lo que ha generado un estrangulamiento en el flujo de caja necesario para el pago de proveedores, la compra de insumos médicos básicos y, lo más doloroso, el cumplimiento de las obligaciones salariales con el personal médico y asistencial.
Impacto en la atención al paciente y protestas del gremio: La situación ya ha empezado a sentirse en los pasillos del hospital. Durante las últimas semanas de enero, se han reportado demoras en la asignación de citas de especialistas y en la programación de cirugías no urgentes. Por su parte, médicos, enfermeras y personal administrativo han realizado jornadas de protesta pacífica a las afueras de la institución, exigiendo no solo sus pagos atrasados, sino garantías mínimas para poder atender a los pacientes con dignidad. “No tenemos gasas, no tenemos reactivos para laboratorio, y así es imposible salvar vidas”, manifestaron voceros del sindicato de trabajadores.
Medidas de contingencia y llamado al Gobierno Nacional: La Alcaldía de Envigado ha intentado realizar inyecciones de capital para mitigar la caída, pero reconoce que sin el apoyo del Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud, el hospital podría verse obligado a cerrar servicios de alta complejidad, como la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o el área de urgencias pediátricas. Se ha solicitado una mesa técnica de urgencia para conciliar las deudas con las EPS y buscar un salvavidas financiero que evite la clausura de uno de los pilares de la red hospitalaria de la región.
La incertidumbre crece entre los habitantes de Envigado, Sabaneta e Itagüí, quienes dependen directamente de este centro asistencial. La crisis del MUA es un reflejo de la fragilidad del sistema de salud actual y su resolución es prioridad máxima en la agenda pública de este inicio de año. Para seguir el avance de las negociaciones y conocer el estado de los servicios hospitalarios, recuerde que Antioquia es información.