La presente edición de la máxima cita del balompié global se viene consolidando como una de las más reñidas y propensas a los resultados inesperados en la historia contemporánea de este torneo, dejando perplejos a los analistas de fútbol y a los millones de aficionados en todo el mundo. Selecciones que inicialmente no aparecían en los pronósticos de los expertos ni contaban con un historial deportivo de renombre han protagonizado auténticas hazañas al derrotar en el terreno de juego a combinados históricos y potencias tradicionales del fútbol europeo y sudamericano.

Esta serie de marcadores sorpresivos ha provocado un auténtico terremoto en la configuración de las tablas de posiciones de diversos grupos, rompiendo con las proyecciones lógicas de clasificación. Equipos de gran prestigio internacional y con nóminas multimillonarias se encuentran en este momento en una situación sumamente crítica, ubicados en las últimas posiciones y con la obligación matemática de conseguir una victoria contundente en la última jornada de la fase inicial si desean evitar una eliminación prematura que sería catalogada como un fracaso deportivo histórico.