¿Su oficina vacía se convertirá en apartamentos?
Durante la pandemia, miles de oficinas en el mundo quedaron desocupadas. El teletrabajo y la transformación de los hábitos laborales aceleraron un fenómeno que hoy plantea un debate urbano: ¿qué hacer con tanto espacio vacío?
🏢 Oficinas vacías, ciudades en transformación
En ciudades como Nueva York, San Francisco o Madrid, la vacancia en oficinas superó niveles históricos tras el COVID-19. Empresas que antes alquilaban plantas completas ahora redujeron su presencia física o migraron casi por completo al trabajo remoto.
En Colombia, Bogotá y Medellín no fueron la excepción: los edificios corporativos vieron caer la demanda de arriendos, mientras muchos empresarios apostaban por esquemas híbridos.
🔄 La tendencia: convertir oficinas en vivienda
La pregunta surgió de inmediato: ¿qué hacer con metros cuadrados que quedaron sin uso?
La respuesta que hoy gana fuerza es la reconversión: transformar oficinas vacías en apartamentos, lofts o espacios residenciales.
-
Beneficio urbano: más oferta de vivienda en zonas céntricas.
-
Beneficio económico: rescatar activos que se depreciaban.
-
Beneficio social: reactivar áreas que quedaban desiertas en horas no laborales.
En ciudades como Toronto y Chicago ya existen programas oficiales para incentivar este cambio.
🇨🇴 El caso colombiano
Aunque en menor escala, varias constructoras en Bogotá han analizado proyectos para convertir oficinas en apartamentos tipo estudio, pensados para jóvenes profesionales y estudiantes.
-
En Chapinero y Centro Internacional algunos edificios han explorado esta opción.
-
Medellín, con su auge de nómadas digitales, también empieza a ver el potencial de transformar oficinas en apartaestudios amoblados.
⚖️ Retos y desafíos
No todo es tan simple:
-
Normativa: los edificios están diseñados bajo licencias de uso comercial, y para habilitar vivienda se requieren ajustes legales.
-
Infraestructura: transformar oficinas en apartamentos implica modificar baños, cocinas y sistemas de ventilación.
-
Mercado: no todos los barrios demandan más vivienda; algunos siguen necesitando oficinas.
🔮 Un cambio que llegó para quedarse
La pandemia fue el detonante, pero el debate trasciende. El futuro del espacio urbano parece dirigirse hacia la flexibilidad: menos oficinas tradicionales y más espacios híbridos que se adapten a las nuevas formas de vivir y trabajar.
Quizás en unos años, donde antes estuvo su oficina, termine existiendo un apartamento, un coworking con camas, o incluso un “coliving” para jóvenes.
